BREVE RESEÑA HISTÓRICA
Al poco tiempo de la invención
de la imprenta con caracteres móviles, en la segunda mitad del ‘500, y
concretamente en 1587, siendo papa Sisto V, surgió la idea de una <imprenta
vaticana>, que se realizará, después, en la que será conocida como la
Tipografía Vaticana.
Ya desde el comienzo, en la
misma Tipografía, había una oficina para la asistencia a organismos y
dicasterios eclesiásticos y para la difusión de las publicaciones
litúrgicas y jurídicas de la Sede Apostólica. Esto nos dice cómo el
interés por la difusión de los Libros Sagrados y de la cultura en general,
ha sido muy vivo desde el comienzo en la Santa Sede.
Unos siglos después, en
1926, siendo papa Pío XI, nace la Librería Vaticana al producirse la
separación de la antigua Oficina de Ventas, situada en la Tipografía
Vaticana, de la misma Tipografía transformándose así en una realidad nueva
y autónoma encargada de la venta de los libros que la Santa Sede editaba y
que se imprimían en su tipografía.
Mucho camino se ha
recorrido desde que se puso ese aviso al pie de página del fascículo del
Acta Apostolicae Sedis del 1 de octubre de 1926: “Por una nueva
disposición se han separado y se han hecho autónomas las Administraciones
de la Tipografía Políglota Vaticana y la Librería Vaticana. Por tanto,
para evitar posibles confusiones y obtener un mejor y más rápido reparto
de la correspondencia, será mejor que lo que se refiere exclusivamente a
los trabajos de imprenta se dirijan a la Tipografía Políglota Vaticana y
lo que se refiere a compras, encargo de libros, se dirija a la Librería
Vaticana”
Sucesivamente, poco a poco,
la Librería se transforma en la Librería Editorial y hoy la L.E.V. es
reconocida como la editorial oficial de la Santa Sede con su Estatuto
aprobado en 1991 por la Secretaría de Estado. En ese estatuto se dice que
la Librería Editrice Vaticana “tiene como finalidad fundamental la
actividad editorial que se refiere a la publicación de las Actas y
documentos del Sumo Pontífice y de la Santa Sede” y extiende “su actividad
también a las publicaciones que tienen que ver con la difusión de la
doctrina, de la liturgia y de la cultura católica”. Por este motivo la
L.E.V. se encarga también de organizar y difundir 5 periódicos: Acta
Apostolicae Sedis, Notitiae, Communicationes, Seminarium y Path.
Pero un salto de calidad
hacia la modernidad de la Editorial vaticana se da con la elección de Juan
Pablo II en 1978. Ya desde los comienzos de ese gran Pontificado – en
noviembre de 1978 – a la Librería Editrice Vaticana se le asigna la tarea
de gestionar, además de los tradicionales textos del Magisterio y de la
Santa Sede, también los escritos del Card. Karol Wojtyla. Sus obras
todavía no eran muy conocidas, excepto en Polonia. Así, en poco tiempo, la
L.E.V. se ha encontrado con peticiones procedentes de todo el mundo para
obtener permisos para la publicación de las obras tanto del Cardenal
Wojtyla como de Su Santidad Juan Pablo II. Para este enorme trabajo, al
principio, se adjunta a la Librería una “Comisión para los escritos de
Karol Wojtyla”, pero desde el año 2000 la responsabilidad pasa
completamente a la Librería, que se vale de consultores nombrados por la
Secretaría de Estado.
Gracias al Papa Juan Pablo
II la L.E.V., pequeña realidad editorial del Vaticano, se ha encontrado
trabajando bajo la mirada de reflectores internacionales y su firma ha
adquirido cada vez mayor prestigio y aprecio, a medida que iba creciendo
la grandeza del Pontificado.
He aquí algunos datos,
entresacados de los diez primeros años de Pontificado los cuales nos dan
una idea de la difusión, en todo el mundo, de los escritos de Karol
Wojtyla:
-
Antologías varias de textos literarios y poéticos: más de 50
contratos
-
Antologías de textos filosóficos: más de 20 traducciones
-
El taller del orfebre, 30 ediciones en soporte papel (de las que la
L.E.V. ha presentado la 20ª edición en italiano y además peticiones para
representaciones teatrales y películas de cine)
-
Amor y responsabilidad: 26 traducciones
-
Persona y acto: 14 traducciones
-
Signo de contradicción: 13 traducciones
-
Hermano de nuestro Dios: 11 traducciones y además numerosas
peticiones para el cine y representaciones de teatro.
Si consideramos ahora los
últimos diez años de Pontificado, las obras de Juan Pablo II han sido nada
menos que cinco, todas de un notable contenido pastoral y presentadas,
según las circunstancias, en forma de meditación, reflexión o meditaciones
poéticas. Conviene recordar que a la obra “Cruzando el umbral de la
esperanza”, publicada el año 1994 y editada por Mondadori, le han
seguido otras cuatro publicaciones: “Don y misterio”(1996-L.E.V.) “Tríptico
romano” (2003- L.E.V.), “¡Levantaos! ¡Vamos!” (2004- Mondadori)
y por último la obra, publicada un mes antes de la muerte del Santo Padre:
“Memoria e identidad” (2005-Rizzoli).
Toda esta serie de obras
han llevado a la Editorial Vaticana a establecer una densa red de
relaciones y cordiales colaboraciones con las diferentes Casas Editoriales
de todos lo continentes tanto firmando directamente los acuerdos, como a
través de otra Editorial a la que se han cedido la gestión de derechos y
publicaciones, reservándose el control final de los textos y la revisión
de las traducciones que no han sido realizadas directamente por la L.E.V.
Al final de 1983, después
de muchos años en los que la Librería había estado situada en el interior
de la Ciudad del Vaticano, y por lo tanto con acceso limitado a unas pocas
personas, se dio un paso más, que en aquel tiempo se vio como valiente, y
fue el abrir una librería en la plaza de San Pedro; una ulterior etapa
significativa en la breve historia de la Editorial, evidenciada más aún
por la bendición de Juan Pablo II. Y a esta primera etapa se añade otra.
El 7 de febrero de 2005 se inaugura con la bendición del Secretario de
Estado, Cardenal Ángel Sodano, la cuidada y radical reestructuración de la
Librería en la Plaza de San Pedro y en esta ocasión se le dedica a Juan
Pablo II, pasando a llamarse Librería Internacional Juan Pablo II. Una
librería “que sirva para la difusión cada vez mayor de la vida de la
Iglesia, del Evangelio de Cristo y de la actividad del Papa” como dijo en
esa ocasión el Cardenal Secretario de Estado
Y concluido el año 2005
podemos afirmar que ese augurio y esa bendición se han cumplido ya que la
Librería Internacional Juan Pablo II ha realizado un servicio a los
innumerables peregrinos que han acudido a Roma con ocasión de la muerte de
Juan Pablo II así como a los turistas ofreciendo una amplia colección de
volúmenes en más de treinta idiomas. Y como dato no indiferente, la media
anual de presencias en el 2005 ha sido de 450.000 personas nada menos.
Otro paso más hacia un
reconocimiento significativo de la peculiaridad editorial de la L.E.V. ha
sido el que se ha dado con el Decreto del Secretario de Estado, el
Cardenal Ángel Sodano que ha confirmado y hecho oficial la designación de
la Editorial Vaticana como depositaria de los derechos de autor de los
textos del Santo Padre y de la Santa Sede. A esto se ha añadido después,
como para el Cardenal Wojtyla, también la gestión de los derechos de autor
de los escritos del Cardenal Ratzinger. Esto ha comprometido toda la
L.E.V. con una auténtica y profunda renovación editorial y cultural que ha
concluido el pasado mes de diciembre de 2005 con un congreso de estudio de
tres días de duración en el que han tomado parte las más importantes
Editoriales italianas e internacionales que, a lo largo de estos años, han
publicado los escritos del Cardenal Ratzinger.
Una última información: el
catálogo, que contiene títulos en 20 idiomas diferentes y que tiene
también una sección completa de textos litúrgicos para las Iglesias de
rito oriental, se puede consultar desde el 26 de enero de 2006 en Internet
en la página del Vaticano:
www.vatican.va
Como señal de los
cambios de los tiempos: de la imprenta a caracteres móviles hemos entrado
en una nueva era editorial.