|
Sara Salkaházi (1899-1944)
Nació el 11 de mayo de 1899 en Kassa-Košice. Provenía de una
familia acomodada. Era una mujer inteligente, profesora y periodista. En
contacto con sus alumnos, conoció los problemas sociales de los pobres, que
después denunció en sus artículos periodísticos. Para ampliar sus horizontes y
experimentar directamente lo que implicaba ser discriminado, aprendió el
oficio de encuadernadora y también trabajó para una modista. Se afilió al
partido socialista cristiano y fue redactora de su periódico, ocupándose sobre
todo de problemas sociales femeninos.
En 1929, cuando tenía 30 años, solicitó ingresar en el
instituto de las Religiosas de la Asistencia, congregación húngara fundada por
Margit Schlachta para promover obras caritativas y sociales en favor de la
mujer, actualmente presente en Estados Unidos, Canadá, México, Taiwan y
Filipinas. Emitió los votos temporales en el año 1930. Eligió como lema de su
vida religiosa las palabras de Isaías: «Heme aquí: envíame» (Is 6, 8).
Desempeñó su primera labor apostólica en su ciudad natal,
donde organizó la obra caritativa católica. A continuación, fue enviada a
Komárom con la misma finalidad. Creó una publicación católica femenina,
gestionó una librería religiosa, dirigió un hospicio para pobres y también se
dedicó a la enseñanza. Los obispos de Eslovaquia le encomendaron la
organización del movimiento nacional de jóvenes. En aquella época impartía
cursos de dirección y publicaba manuales.
En su corazón Sara albergaba el deseo de ir a misionar a China
o a Brasil, pero el estallido de la segunda guerra mundial no se lo permitió.
Después de algunas incomprensiones con sus superioras, en 1940 emitió los
votos perpetuos.
Como directora nacional del movimiento católico de jóvenes
trabajadoras creó el primer colegio húngaro para trabajadoras, cerca del lago Balaton. En Budapest abrió casas para trabajadoras y organizó cursos de
formación.
Cuando el partido nacionalsocialista húngaro alcanzó el poder
y comenzó a perseguir a los judíos, las Religiosas de la Asistencia dieron
refugio a muchos. Por su parte, sor Sara, con grandes sacrificios y poniendo
en peligro su vida, les brindó alojamiento en las casas que había fundado para
las trabajadoras.
Durante una redada en Budapest, los soldados la detuvieron y
la condujeron hasta un muelle a orillas del Danubio. Allí, mientras se hacía
la señal de la cruz, la fusilaron, juntamente con la catequista Vilma
Bernoviczs y las personas que había escondido en su casa. Era el 27 de
diciembre de 1944; después arrojaron su cuerpo al río.
En 1996 la archidiócesis de Esztergom-Budapest inició su
proceso de beatificación y canonización.
|