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Luis
Talamoni (1848-1926)
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Luis Talamoni nació en Monza el 2 de octubre de 1848, segundo de seis hijos de
un modesto sombrerero. Frecuentó el oratorio del Carrobiolo, guiado por el
barnabita Luis M. Villoresi, y fue uno de los primeros alumnos del instituto
para los clérigos pobres fundado por el mismo padre.
Ordenado sacerdote el 4 de marzo de 1871 y licenciado en ciencias históricas
y filosóficas, don Luis enseñó en el Colegio San Carlos de Milano, del 1875
hasta su muerte, en el Seminario de bachillerato de Monza.
Sus alumnos, entre los cuales el papa Pío XI, le miró como a un gran
maestro, ejemplo de activa vida sacerdotal.
Su frecuente predicación fue siempre fructuosa, porque en su corazón tubo
mucho amor por Dios y por los hombres.
En la catedral de Monza confesó por mucho tiempo, cada día, por 50 años;
fue verdadero mártir del confesionario.
Siempre acogió con admirable paciencia a personas afligidas que pedían
consejo, consuelo; sus bendiciones obtuvieron gracias del Señor.
Quiso mucho a los enfermos, especialmente a los más necesitados
espiritualmente. Su caridad fue inmensa: era el hombre de todos.
La pública opinión siempre lo consideró como el mejor de los ciudadanos
monzesi.
De 1893 a 1916 y aún en el 1923 don Talamoni participó en el Consejo
municipal de Monza porque la población lo estimó y lo quiso; también los
adversarios reconocieron su superioridad moral. A él estaba confiado el bien
de los conciudadanos: fue realmente «Padre del pueblo».
Mons. Luis Talamoni vivió en tiempos muy difíciles por la situación de la
Nación y por las luchas de pensamiento: fue clara y fuerte su fe, su comunión
con el Papa y con el Arzobispo.
Fue incansable en procurar los intereses de las almas y los cuerpos de sus
hermanos, Fruto de la caridad de este beato Sacerdote es la Congregación delle
Suore Misericordine que continúan su obra de misericordia en la asistencia a
los enfermos y privilegiar el hombre en situaciones de necesidad y malestar.
La vivísima, fama de santidad de Mons. Luis Talamoni, muerto el 31 de enero
de 1926, ha llevado en el 1952 al inicio del proceso de canonización.
El día 11 de julio de 1992 el Santo Padre Giovanni Paolo II proclama
oficialmente la Venerabilidad y el 12 de abril 2003 promulga el decreto de
reconocimiento del milagro para la Beatificación.
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