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CARTA DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II
AL OBISPO DE LEEDS CON
MOTIVO
DEL CENTENARIO DE LA DIÓCESIS
A nuestro venerable hermano,
mons. William Gordon Wheeler,
obispo de Leeds.
Lo mismo que nuestro predecesor León XIII. pocos meses después de iniciar el
Sumo Pontificado, tuvo la sincera alegría de poder declarar públicamente tanto
la auténtica madurez en la fe de este lugar de Inglaterra. como de confirmar
después la robusta prosperidad de esa comunidad católica —erigiendo vuestra
nueva diócesis de Leeds—, así también nosotros, que, por designio providencial
de Dios, hemos sucedido recientemente en el ministerio y en el cargo a vuestro
fundador, nos congratulamos, en primer lugar, contigo, venerable hermano, y con
toda la amada grey que presides, con motivo del próximo centenario de vuestra
erección como diócesis y por la floreciente vida, actividad y diligencia de los
católicos, que habéis conseguido tan laudablemente durante estos cien años; nos
congratulamos también con vosotros por tantos signos de anhelada renovación y de
verdadero crecimiento de la piedad cristiana y de la religión en el ámbito de la
diócesis de Leeds, hechos que hemos conocido con gran satisfacción a través de
muchos documentos.
Por eso, como si estuviéramos presente entre vosotros, queremos realzar y
honrar, al menos con esta carta nuestra, el memorable día 20 de este mes de
diciembre, en que hará un siglo nació esa comunidad de Leeds.
Asimismo queremos unir a vuestros sentimientos religiosos y solemnidades
públicas nuestra acción de gracias y nuestra intensa alabanza al misericordioso
Dueño de la mies que, con sus celestiales auxilios, hizo, no sólo que se
revitalizara así esta verdadera institución de la Iglesia, sino también que
creciera ininterrumpidamente con perenne vigor, triplicándose el número de
sacerdotes, de fieles y de lugares para el culto divino.
Deseamos, pues, y pedimos con insistencia a Dios que esta celebración del
centenario de vuestro origen, al mismo tiempo que os brinda motivo justo de
gozaros en el pasado y en la gloriosa historia de la diócesis, os estimule
también a todos, Pastores y fieles, y os invite a amar más la fe única que
habéis heredado, a protegerla, a extenderla, y a seguir cada vez con mayor
fidelidad los ejemplos del Hijo de Dios Encarnado, y a vivir con plenitud sus
preceptos evangélicos, en una palabra, a comenzar con esperanza firme y grandeza
de ánimo. bajo la inspiración y el auxilio de Dios, el segundo siglo de la
diócesis de Leeds.
Así. pues, con todo afecto, en esta oportunidad tan gozosa, impartimos la
bendición apostólica, como prenda del favor divino, a ti, venerable hermano. al
obispo auxiliar, clero, religiosos y a todos los fieles de Leeds.
Dado en el Palacio Vaticano, 4 de diciembre de 1978, año primero de nuestro
pontificado.
IOANNES PAULUS PP. II
© Copyright 1978 - Libreria Editrice Vaticana
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