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JUAN PABLO II
ÁNGELUS
Domingo 5 de octubre
Al final de esta celebración, deseo saludar a los numerosos peregrinos que
han venido a honrar a los nuevos santos.
Doy de corazón la bienvenida a los grupos de peregrinos y a las delegaciones de
Alemania, Austria y Tirol meridional. Dirijo un saludo particular a los miembros
de la familia religiosa de Steyl. Que los nuevos santos os ayuden a todos a
testimoniar la gracia de Dios entre los hombres.
Saludo a todos los peregrinos de lengua inglesa. Inspirándoos en la vida de los
nuevos santos, llenaos de alegría y acrecentad vuestro amor a la Iglesia
universal. Dios os bendiga a todos.
Saludo a los peregrinos que han venido de Polonia. Dios os bendiga a todos.
Saludo con afecto a los peregrinos de lengua italiana, en particular a los
misioneros y las misioneras de las grandes familias comboniana y verbita, y a
los fieles provenientes de las diócesis de Verona y Bolzano-Bressanone,
acompañados por sus obispos.
Unidos espiritualmente a los nuevos santos, invoquemos ahora a María con el
título de Virgen del Rosario, dirigiendo la mirada al santuario de Pompeya,
adonde, Dios mediante, iré en peregrinación pasado mañana.
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